¿Sabes una cosa? El rastro de los trapos de cocina es como el de un caracol que busca el sol entre la hierba: apacible en esa disfunción tan de fachada. 




¿Y las cruces? ¿Acaso no son marcas? 
¿Parte desviada de un camino sin señales, 
harto de trazarse en paralelo?


                                                                                   Copy. J.V



...


Hoy me he dado cuenta de una cosa importante: mi equipaje ha terminado por pesar más que yo mismo y, así, no hay manera de llegar a ningún lado. Repetirse que todo es más sencillo o debe ser más sencillo no es hacer. Es, sencillamente, repetirse. Pensaba, esta mañana, que no quería necesitar. Y a ello me dirijo.
Estar, ESTAR en mayúsculas, no es parecer que se está. Estar es lo que acaba de ocurrir ahora mismo (sabio cosmos): que suene el telefonillo de mi casa (lejos de un wassap o un "me gusta") y que una señora, agradecida por el trato que le doy a ella y  a sus hijas en la biblioteca, me traiga un trozo grande de tarta. "Gracias, María, por acompañarnos" "Adiós, María", grita la niña feliz al cerrar la puerta. Eso es estar y esa es la vida que quiero: asentada, con raíces en una realidad que es sencilla pero que, aún así, no deja de parecer profunda y bella.
Hoy, decía, me he dado cuenta de una cosa importante: mi equipaje ha terminado por pesar más que yo mismo y, así, no hay manera de llegar a ningún lado.






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