Hábitos


Buscar, entre todos, uno. Eso hacía. De pequeño. Buscar. Buscar. Buscar. Hay, en el acto mismo de pararse, una natural tendencia a parar la vida. A ver la diferencia como despiertas de mañana y eres otro. Acercar el dedo y separarlos y aguzar la vista y sonreír: no llega. Hasta que un día, distraído del objeto que te lleva al borde mismo de la tierra, sobreviene: la suerte, aunque perenne, gusta de jugar al escondite.

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